El MXGP Patagonia ya quedó atrás, y el off-road en Argentina tiene terreno para crecer como nunca

Bariloche nos entregó un fin de semana de mundial de motocross muy por encima de lo que los propios organizadores. Es que, verán, el predio donde finalmente se emplazó el circuito del MXGP se materializó como por arte de magia. Bueno, en realidad fue la magia de Gabriel Villada, que ya tiene otros diseños en el calendario de la máxima categoría del motocross del planeta, que al parecer hizo el trazado aprovechando el desnivel natural del terreno en menos de 24 horas, sentadito el mismo en la bobcat que le dieron para trabajar. Obviamente todo lo demás llevó casi 2 meses de trabajo, pero el tipo llegó en avión, se subió a la máquina y dejó todo listo para que la gente de +Eventos y FEEBA pudieran contar con un recorrido de 1.800 metros bien al estilo que le gusta a la FIM y a InFront.

El tema es que, a diferencia de lo que muchos esperaban como escenario, la pista del MXGP se hizo al lado del aeropuerto de Bariloche, sobre un terreno que comprende la típica estepa patagónica, y no los cerros y bosques que muchos imaginaron cuando se anunció que la competencia retornaba al Nahuel Huapi. Esto metía en la ecuación dos elementos que no suelen ser tan bienvenidos, viento y tierra, algo que lleva un poco más de tiempo solucionar y que inevitablemente en esta primera edición, con el predio todavía verde, podía ser un problema. Incluso desde la organización advirtieron a los visitantes que llegaran preparados para este tipo de clima.

Pero las fuerzas del cielo parecen haber entendido el esfuerzo contrarreloj que implicaba poner en menos de 3 meses a la fórmula 1 del motocross en un lugar desarrollado desde cero y, desde que comenzaron las prácticas el sábado a la mañana hasta que terminó la última carrera el domingo por la tarde, el viento abandonó el chat y permitió que todos pudiéramos concentrarnos en lo que realmente importaba que eran las motos, los pilotos y el arte de llevar esas picantes máquinas en el aire y con control absoluto sobre un terreno que se va rompiendo vuelta a vuelta. Un sol que por momentos picó bastante, nubes que cada tanto aparecían y eran bienvenidas y una temperatura ideal. Hago mención especial a esto, porque apenas terminaron de entregar los premios el viento volvió al chat y demostró en pocos segundos lo que podría haber sido. Ahora queda un año para acomodarse bien.

Villa La Angostura será irrepetible. No lo decimos nosotros solamente, sino los mismos fotógrafos oficiales que que vinieron durante 10 años a un circuito que durante muchísimas temporadas fue votado como el mejor de todos. Bariloche tiene mucho potencial, y tiene una infraestructura para recibir en marzo a miles y miles de fanáticos que antes medio que colapsaba. En pocas palabras: la pista es un diez, el escenario idílico digno de una película de Disney no existe más, pero hay muchísimo potencial para desarrollar un evento que, esperemos, finalmente tenga una proyección de muchos años por quedarse en estas tierras. La buena noticia es que los hermanos chilenos están trabajando para sumarse al calendario, y eso aumentaría el peso específico de la región que justifique la movida de todo el circo del MXGP.

De los pilotos y las motos no hay mucho para decir, siempre es mejor verlo con los propios ojos, algo que seguramente se lo podamos mostrar en imágenes pronto, pero bien pueden ver las repeticiones de las distintas transmisiones que existieron. Los más fanáticos probablemente tengan pago el abono de MXGP-TV.com. El nivel de muchos pilotos de planta permanente hace parecer a muchos de los participantes regionales como principiantes, y estamos hablando de tipos que andan realmente bien en moto, gente que admiramos, pero la diferencia de estos atletas de elite con el resto es abismal. Es más o menos cómo nos vemos nosotros respecto de los buenos en el Enduro del Verano. Y es entendible, las mangas son de 30 minutos, el circuito es mucho más exigente que cualquiera del campeonato argentino y las motos oficiales vuelan. De nuevo, tienen que verlo y escucharlo, no sirve de nada que se los cuente.

En lo que sí me gustaría ahondar es en el futuro del off-road en nuestro país, y probablemente en otros mercados también, pero no es el foco de nuestro interes. Y no estoy hablando a nivel deportivo, porque el nivel local tiene un techo en tanto y en cuanto los circuitos en los que se corra sigan siendo los mismos, las mangas duren la mitad de tiempo y las motos sean parecidas a las que podamos usar vos o yo. Lo de Joaco Poli, Juani Salgado, Fermin Ciccimarra, Manu Torrado, Felipe Quirno Costa y Juanfe García es realmente meritorio y son todos unas bestias. Me refiero al futuro del off-road para todos nosotros, que hasta hace no mucho tiempo lo mirábamos con la ñata contra el vidrio y nos era una disciplina bastante inalcanzable o terminábamos haciéndola con una moto que no es la que va.

Hasta hace no mucho tiempo, subirse a una moto de cross o enduro significaba un desembolso de USD 20.000 aproximadamente, lo que hacía que hasta subirse a una usada gastadita con más de un cambio de cilindro y pistón fuera caro e inaccesible para muchos. Son motos con mucho desgaste, de motor, de embrague, de cubiertas, de lubricantes y otras cosas y no pueden circular por la vía pública así que es necesario algún vehículo para transportarlas, para que además sean carísimas. Es como que todo el combo es un montón para la mayoría de la gente. Pero eso ha sido hasta ahora, porque el panorama ha cambiado un poquito y nos estamos volviendo a Buenos Aires -en este momento estoy en la ruta entre Neuquen y La Pampa- con la impresión de que cada vez son más los que se le van a animar a este mundillo.

Un poquito bajó la carga impositiva, un poquito aumentó la competencia y otro tanto cambió el humor del mercado y de repente llegaron los chinos y el escenario empezó a cambiar. Primero fue GasGas con una propuesta un pelín más económica -hoy te podes subir a una 250 de cross, nueva, por 12 lucas, si bien la de enduro es un poco más cara-, y ahora llegaron marcas como Kayo o Kove, que si bien no son comparables entre sí, ponen al alcance de muchísima más gente la posibilidad de despuntar el vicio con una máquina mucho más apta, tanto de prestaciones como de peso y capacidades de la ciclística. Kayo todavía muy de enduro recreativo, Kove ya tomándose las cosas más en serio en ambas disciplinas. Las de mx ya se las mostramos en el Enduro del Verano, las de enduro están por llegar.

Hoy te podes subir a una Kayo 250 de 115 kilos por alrededor de USD 3.500 y a una Kove MX250R 2026 pura sangre de cross por algo así como USD 8000. ¿Y por qué traigo esto a la mesa? Bueno, básicamente porque fueron cientos los que se nos acercaron durante el fin de semana en Bariloche a preguntarnos por las motos con las que corrimos en Villa Gesell, manifestando un interés genuino por el producto y la disciplina y muchas veces despidiéndose con frases como ahora sí que me puedo dar el gusto.

Algo pasó. Hoy una Yamaha YZ450F/FX ya no cuesta USD 25.000 como hace algunos años. No solo hay disponibilidad a través de la red oficial, sino que la moto más cara cuesta USD 17.500. ¿Es un montón? Si, pero también es un montón menos que antes. Y llegarán las Triumph, y las Ducati, y las CRF de Honda también bajaron su precio -si bien todavía queda bastante tela por cortar-. A medida que las chinitas vayan ganando mercado y empiecen a verse en los circuitos, en las carreras y en las endureadas, la cosa se va a acomodar un poco más. ¿Si son buenas? Habrá que preguntarle a los hermanos Pascual, que las recibieron 10 días antes del EDV y casi se meten en el top 15.

No es cuestión de salir corriendo a comprar una, pero hoy te podes comprar una moto de estas financiadas. Sin precedentes.

¿Qué tal estuvo fin de semana que pasamos en Bariloche? Un lujo, pero mejor pinta lo que viene para todos los que miramos la pista desde afuera.

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